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Relajación de Piso Pélvico

Uno de los motivos de consulta frecuente en ginecología, es el tener la sensación de la pérdida involuntaria de la orina con los mínimos esfuerzos, o tener sensación de que algo ocupa espacio y arrastra hacia afuera de la vagina; estos dos eventos hacen parte de lo que se conoce como relajación del piso pélvico donde, además, de lo expuesto, existen otros hallazgos clínicos y otros síntomas o dolencias descritas por las pacientes.

La causa más frecuente de esta relajación, es la pérdida de fuerza en los músculos de la pelvis femenina que sostienen los diferentes órganos como la vejiga, el recto, el útero y el fondo de la vagina, conllevando a una pérdida total de la anatomía normal y el funcionamiento adecuado de estos órganos. Los factores predisponentes que llevan a esta relajación son el parto, la obesidad y el aumento de presión dentro del abdomen, como ocurre en aquellas pacientes que tienen masas en la pelvis o que son grandes fumadoras. La menopausia es otro factor a tener en cuenta, porque los tejidos al dejar de recibir la acción hormonal adecuada hacen que el colágeno (sustancia clave en la calidad del musculo) desaparezca o disminuya la calidad, ya que el colágeno está enlazado directamente con una acción hormonal adecuada.

Los síntomas más comunes por los cuales una paciente consulta son dificultades para orinar, aumento en la frecuencia de la eliminación urinaria, dolor en la pelvis, dolor durante las relaciones sexuales, dificultad para la evacuación intestinal, pérdida involuntaria de la orina y ulceraciones del cuello del útero por estar fuera de su sitio adecuado; eventos estos, que alteran la calidad de vida de una persona puesto que lo limitan social y físicamente en su convivencia con los otros.

Una vez identificado uno de estos problemas por el especialista tratante, estas pacientes ameritan diferentes estudios encaminados a establecer un diagnóstico correcto y pasar a la corrección del problema, bien sea con algunos tipos de tratamientos con medicamentos o tratamientos no medicamentosos para rehabilitar con ejercicios en esta zona, o en la mayoría de los casos, ser sometidas a una cirugía para corregir definitivamente estos problemas.

Hablando de las cirugías, podemos decir que durante años se han diseñado muchas técnicas quirúrgicas, pero es a partir del año 2000 cuando aparecen nuevos tratamientos quirúrgicos tipo mallas con materiales que se absorben lentamente, para ser colocadas casi todas por vía vaginal dando origen a un área nueva de la medicina de nombre Uroginecología, ejercida ésta por médicos ginecólogos o urólogos con un entrenamiento especial que conlleva años en ser llevada a cabo buscando muy buenos resultados para los pacientes y su entorno familiar.

En nuestra ciudad existen dos o tres grupos dedicados a dicha actividad con nexos directos con las instituciones universitarias, lo cual le da mayor seriedad al trabajo de estos grupos. Lo ideal es que nuestras mujeres consulten rápidamente cuando tengan uno de estos síntomas y lo hagan con las personas adecuadas y entrenadas para tal fin. Todo procedimiento que se haga desde el punto de vista quirúrgico implicará siempre riesgos; sin embargo, los beneficios adquiridos y el mejoramiento de la calidad de vida superaran con creces estas dificultades.

Autor: Dr. Luis Fernando Trujillo Gallego, Servicio Uroginecología.
Clínica Universitaria Bolivariana.
Facultad de Medicina UPB Medellín.

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